Rosa mística

(Lima colonial del siglo XVII. En la banca de un convento, una joven que viste el hábito de la orden dominica lee un libro. De pronto, una dama de la clase alta se aproxima…).

—He caminado tanto hoy. Solo espero que no me sangren los pies. Buenos días, ¿puedo acompañarla?
—Dios la guarde. Tome asiento.
—¡Y hace tanto frío que los huesos empiezan a crujir!
—Es el invierno que anuncia su llegada.
—Disculpe, creo que no me he presentado. Soy doña Inés de Lavalle Ampuero. Mi esposo era don Luis de Alcalá y Leiva, conde de Nieva.
—(Rosa asiente con la cabeza).
—Por casualidad ¿no será usted la hermana Rosa Flores?
—Sí, para servir a su merced.
—La gente habla mucho de su persona.
—…
—Está en boca de los nobles, los criollos e incluso de los indígenas y los negros.
—…
—Dicen que usted hace milagros, devuelve la salud a los enfermos y hace que llueva en bien de las cosechas.
—Yo no hago milagros; solo Dios puede hacerlos. Solo soy una humilde intercesora que pide con fervor.
—Y además habla con los animales como mosquitos, pájaros y gallos; y las plantas… Aunque a decir verdad, yo también acostumbro hacerlo y no tiene nada de extraño.
—Los animales y las plantas forman parte de la creación y por lo tanto, son criaturas del Señor.
—He oído que rechazó a varios pretendientes de familias pudientes. Supongo que les causó un enorme disgusto a sus padres.
—Yo los amo con todo el corazón y como hija les debo obediencia y respeto…
—…
—Pero yo vivo muy contenta con el amor hacia Jesús. Es la decisión que ellos supieron aceptar.
—Si yo fuese usted, una muchacha educada, de rostro tan bello y dueña de esas manos tan delicadas, habría aceptado el mejor partido.
—La belleza es un reino muy corto y el oro es la moneda que ofrece el mundo para perdernos.
—Quizás tenga razón, pero el dinero es un mal necesario y no hay nada más allá de este mundo material.
—Más allá solo hallaremos amor. Solo el amor puede vencer a la muerte, el amor es vida.
—Hablando de otro tema, le confesaré que aún guardo mi vestido de novia traído desde España. Es de tonalidad pastel y bordado con hilos de oro y plata. ¡Ay, ese vestido es un sueño! Para mala suerte la mía, solo tuve dos hijos varones y ninguna hija que pudiese lucirlo.
—Dichosa quien pueda usarlo en el altar.
—Se lo digo por si cambia de parecer porque usted no es monja de convento, ¿verdad?
—No lo soy y si estoy aquí es porque aguardo a mi confesor. ¡No sé por qué tarda tanto!
—…
—Hasta el fin de mis días llevaré esta túnica blanca de pureza y esta capa negra de penitencia.
—¿Dijo penitencia?
—Sí.
—Con mortificaciones del cuerpo…
—La mortificación es necesaria para ser colmados por el espíritu de Dios.
—¿Y no le parece algo extremo flagelarse, llevar cilicios que desgarran la piel y una corona de espinas bajo el velo?
—…
—No tema, yo no soy miembro del Tribunal de la Inquisición. Lo mío es simple curiosidad femenina. Esto es algo que solo quedará entre nosotras.
—Con mi dolor quiero compartir el sufrimiento de mi Señor. Aparte de la cruz, no existe otra escalera para llegar al cielo.
—…
—…
—¿Y dígame, puede ver a Cristo?
—…
—…
—Lo veo en cada ser humano, en todas las almas que sufren y en todos los que tocan a mi puerta con fe y esperanza. Él siempre está entre nosotros.
—Por lo tanto, si es capaz de verlo, también puede escuchar su voz…
—Igual que la escucho a usted.
—¿Y qué le dice?
—Sus palabras son únicas y vencen el paso inexorable del tiempo. Ellas brindan consejos y consuelan a los hermanos que saben guardar silencio.
—No lo tome a mal, pero esas visiones místicas que experimenta ¿no serán desvaríos debido a sus rigurosos ayunos?
—…
—¿Alguna vez se ha preguntado por qué los cristianos llegaron al Nuevo Mundo con guerras y destrucción si predicaban el amor al prójimo?
—…
—¿Por qué deben sufrir tantos indígenas en los obrajes?
—Yo también me lo he cuestionado desde que era niña, pero debo entender que el sufrimiento tiene un valor que nos redime.
—…
—…
—Veo que luce un anillo en el dedo. ¿Es una joya de familia?
—No.
—¿Entonces?
—Tiene su historia.
—Quizás le guste compartirla con esta humilde oyente.
—Un Domingo de Ramos, cuando oraba de rodillas ante la Virgen del Rosario, sentí que la imagen del niño Jesús dijo: “Rosa de mi corazón, yo te quiero por esposa”. Le pedí a mi hermano Hernando que se encargara del anillo y en el que debían grabarse las divinas palabras. Y en la mañana de Pascua, lo recibí de manos del sacerdote.
—…
—Es un anillo simbólico de mi unión perpetua con Cristo.
—…
—…
—Es usted una joven que sabe lo que desea alcanzar en la vida.
—Yo sé lo que debo hacer.
—…
—Usted sabe mucho acerca de mí…
—Me creería si yo le dijera que todo me lo contó un pajarito.
—(Temerosa, Rosa giró sobre sí) ¿Quién, quién es usted?
—¿¡No lo has adivinado aún!?
—…
—Te daré una pista. (Le coge el brazo izquierdo con fuerza). Soy quien te tortura cada vez que bajas a la despensa para recoger los víveres, el que despedaza tus malditos libros para arrojarlos al muladar, el que interrumpe con sonoras carcajadas tus largas y patéticas plegarias en la ermita del huerto, soy eso y mucho más, Rosa de Santa María. JAJAJA
—¡¡¡Eres … el sarnoso!!! ¡¡¡Aléjate!!!
—Desde ahora te digo que caerás gravemente enferma, tu madre derramará muchas lágrimas y tu agonía será tormentosa; sentirás que una lanza de fuego te atraviesa de pies a cabeza.
—¡¡¡Mi Señor, ayúdame!!!

(Rosa logra zafarse de la extraña mujer y en su lugar, aparece un mastín de pelaje negro que ladra muy furioso. El animal corre hacia la calle).

—Señor… gracias por haberme dado fuerzas y librado del peligro… Tu luz es la que me ilumina. Bendito seas por siempre. Amén. (Rosa cae de rodillas al suelo y empieza a orar).

El relato que acabas de leer está enmarcado en el #OrigiReto2019 Tiene 1.035 palabras y cumple los siguientes puntos del reto:

_Objetivo #22: Escribe un relato con solo diálogos o una obra de teatro. Este objetivo puede hacerse a cuatro manos con alguien más del OrigiReto (contará para ambas partes).

_Objetos ocultos: #21 (un demonio) y #26 (un vestido de novia).

Pueden consultar las bases en los siguientes enlaces:

@MUSAJUE http://plumakatty.blogspot.com

@Stiby2 http://nosoyadictaaloslibros.blogspot.com

Nota de redacción:

El relato de ficción “Rosa mística” se basa en algunos pasajes de la vida y milagros de la primera santa de América, Santa Rosa de Lima (valga la redundancia).

Lo escribí con mucho cariño y respeto. Gracias.

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